Sobre Si hay verdad, llegarán días buenos

Salve, Salvia, Salva

Autora: Margarita Ariza


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Invitación de uso:

1. Examinar el texto: buscar con la comunidad, en la biblioteca o en la red, una copia del texto de la Constitución Política de Colombia. Leer atentamente el texto e identificar los verbos. Revisar detenidamente el segundo párrafo donde se menciona el verbo: PROTEGER.

2. Trabajar con las tarjetas: en el archivo descargable se encontrará un grupo de tarjetas con verbos escritos y algunas tarjetas en blanco.

  • Pensar: ¿qué implican estos verbos?, ¿qué significan?
  • Buscar otros verbos relacionados o de sentido similar. Crear un conjunto de verbos y escribirlos en las tarjetas en blanco.
  • Pensar en cómo se podría dar cuerpo a los verbos. Pensar en su sonido cuando se pronuncian en la propia voz y cuando los pronuncian varias voces juntas. Pensar en cómo se pintarían o dibujarían, qué símbolos o qué tipo de letra se podría usar para darles una imagen que los identifique. Pensar en su movimiento, en qué gestos podrían representarlos, cómo le mueve el cuerpo cada uno, qué nace hacer en el espacio con cada verbo. Ejemplo: ¿cómo se mueve tu cuerpo para proteger a otro o a ti mismo? Haz lo mismo con los demás verbos.

3. Buscar un lugar:  algunos lugares han sido escenarios de sufrimiento. Pensar en un lugar que podría estar necesitando un acto de cuidado, curación o protección. Puede ser un recinto cerrado, un espacio al aire libre, un rincón, al lado de un árbol, cerca del mar o de un río; puede ser una habitación, un automóvil, una acera, la esquina más apartada de un colegio o simplemente una ruina que ha quedado. Lo importante es que sea un espacio representativo del sufrimiento de algunos seres humanos o no humanos. Cuando lo hayan encontrado pueden darle a este espacio el nombre de alguien en particular e indicar así la necesidad de custodiar su memoria.

4. Preparar lo necesario: ¡armarse de salud! Llevar un atado de hojas de salvia, una luz para encender, flores amarillas, incienso, las tarjetas con los verbos, su voz, sus manos, su cuerpo y su movimiento. Si hay pisos o paredes en los que se pueda pintar, llevar tizas o pintura, brochas y otros implementos que se puedan necesitar.

5. Una vez allí: reunidos en comunidad iniciar leyendo el segundo párrafo del Artículo 2 de la Constitución. Explicar por qué este lugar ha sido elegido y en memoria de quiénes se realiza esta acción de cura. Encender las velas, el atado de salvia y el incienso; depositar las flores amarillas en lugares específicos.

6. Darle cuerpo a los verbos: hacer resonar el lugar con sus voces individuales y con la voz colectiva. Pueden pronunciar juntos los verbos en voz bajita o en voz alta, susurrar al oído de los compañeros, cavar un hueco y gritar los verbos a la tierra, ponerlos en la espalda, en el pecho o en las manos de otros, hacerlos retumbar contra las paredes o enviarlos hacia el agua. Escribir y dibujar los verbos en diferentes tamaños, colores y letras. Moverse por el lugar repitiendo movimientos y gestos de protección, cuidado y cura. Alargar la duración de los movimientos.

7. Cierre: diálogo: para terminar, reflexionar en torno a las siguientes preguntas:

¿Cómo nos sentimos? ¿Cómo pusimos nuestro cuerpo? ¿Cómo sanamos? ¿Es posible aliviar?

Mediación:

Mágico
Traducirnos en ritual
Adolfo Bernal, 1976

La propuesta incorpora dos reflexiones que se consideran necesarias para propiciar actitudes ciudadanas más participativas y críticas. La primera está relacionada con la toma de conciencia con respecto a la obligación del estado por proteger (amparar, favorecer, defender a alguien o algo) a sus ciudadanos, verbo que está presente en el Artículo 2 de la Constitución Política de Colombia. ¿Hasta dónde llega ese verbo? ¿Quién lo implementa? ¿Cómo se hace? ¿Quién participa? ¿De quién es la obligación o el compromiso por proteger?

En la segunda reflexión/acción se busca vincular los resultados del pensamiento colectivo dejados por el punto anterior con un lugar que necesite ser sanado: escenarios de hechos violentos y sufrimiento, identificados de manera colectiva y que puedan recibir la acción de cuidar, curar, proteger.

Biografía:

La práctica de Margarita Ariza (Buenos Aires, 1970) incluye performance, video, dibujo, fotografía, pintura, intervención en el espacio público, instalación, escritura, experiencias participativas y acciones colaborativas. En sus obras establece conexiones/tensiones con la historia para cuestionar el pensamiento colonial en el presente, y sus implicaciones en la sociedad. Su trabajo busca provocar una reflexión en torno las prácticas cotidianas que reproducen o refuerzan la aspiración de blancura y el racismo velado, la discriminación, la violencia estructural naturalizada, la jerarquía social, la identidad y la memoria colectiva. Ariza también es docente, promotora cultural y gestora de proyectos de educación artística con población vulnerable.

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